Casos de investigación
A veces, en la investigación educativa hablamos de datos, porcentajes, gráficos y teorías. Hablamos de metodologías, competencias, estándares y diagnósticos. Pero detrás de cada número hay un niño. Detrás de cada variable, una historia. Y detrás de cada historia, una posibilidad de transformación.
A lo largo de estos meses en la universidad hemos escuchado casos muy concretos de niños que no han crecido en entornos apropiados y los efectos tan trágicos que ha supuesto esto para ellos.
Un caso de los mencionados fue el de una niña que su vida se resumía en un cuarto vacío y sellado, la cual sus propios progenitores la habían prohibido de algo tan básico como ser libre, convirtiéndose en uno de los más conocidos y trágicos estudios sobre aislamiento extremo y desarrollo humano.
Aunque a veces tendemos al sensacionalismo y a querer exagerar sucesos para hacerlo más trágico de lo que ya son, es importante destacar la importancia de informarse bien y no quedarse con lo superficial de los casos. Por ello mismo, intentaré transmitiros la información de la forma más transparente y objetiva posible.
Primero, ¿quién era Genie?
“Genie” es el nombre ficticio usado para proteger la identidad de una niña que, desde muy pequeña hasta los 11-13 años (depende de la fuente), fue aislada severamente por su padre. Cuando fue encontrada en 1970, apenas podía hablar, caminar con normalidad o interactuar socialmente.
FAMILIA:
No todo pasó porque sí, se estudió con profundidad las características de la familia y se descubrió que el padre de Genie era 20 años mayor que su esposa, la madre de la pequeña, a la cual le propinaba frecuentes palizas. El hombre, sufría un cuadro depresivo agravado que se desencadenó a causa de un accidente de tráfico en el que murió su propia madre. La mujer, padecía de una ceguera progresiva.
Un médico familiar sugirió que Genie presentaba problemas de aprendizaje y una discapacidad intelectual. Esto hizo que se generara un miedo irracional en el padre de que las autoridades se llevaran a su hija lo que hizo que pensara que un aislamiento extremo fuera la mejor solución para protegerla del mundo exterior .
Una infancia privada de la vida
Durante la mayor parte de su infancia:
Su día se basaba en estar atada a una silla-orinal dentro de una habitación vacía y sellada sin ningún estímulo aparente.
El resto de sus familiares tenían prohibido hablarle..
Sufrió golpes y castigos constantes si hacía ruido. A sus 13 años, Genie solo entendía 20 palabras, las cuales eran cortas y negativas como "stop it" o "no more"
Este aislamiento ocurrió durante el periodo crítico del aprendizaje del lenguaje, lo cual resultó esencial para el estudio posterior.
Descubrimiento del caso
A mediados de 1970, Irene Oglesby, su madre, se escapó de su hogar con sus hijos para huir de los abusos. Sin recursos y necesitando asistencia médica, acudió a una oficina de beneficencia en California el 4 de noviembre de 1970. La trabajadora social notó que la niña que la acompañaba tenía un comportamiento anormal para su edad y parecía mucho menor. Al saber que tenía trece años, alertó a su supervisor y luego a la policía. La niña fue puesta bajo custodia y los padres enfrentaron cargos por negligencia y maltrato infantil.
Aunque cuando pasa un caso duro a niños pequeños y se aparentemente se "soluciona" las secuelas a largo plazo son tremendas para su futuro.
El caso de Genie evidencia que sin estimulación educativa y social en los primeros años, el desarrollo cognitivo y lingüístico queda gravemente limitado.
Pedagógicamente, refuerza la idea de que:
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El aprendizaje no ocurre de manera automática.
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La interacción, el lenguaje y el afecto son condiciones básicas para educar.
Me encantan estas afirmaciomes. "Pero detrás de cada número hay un niño. Detrás de cada variable, una historia. Y detrás de cada historia, una posibilidad de transformación."
ResponderEliminarQué pena da saber que hay gente con esta maldad en el mundo. Gracias por compartir lo que vivió y sufrió Genie junto a la consecuencia de todo.
ResponderEliminarConocía este caso pero me ha quedado más claro aún por como lo has contado. Este caso es muy curioso y algo que no puede caer en el olvido
ResponderEliminarQué entrada más interesante , nos hace ver la importancia de un entorno adecuado para el buen desarrollo de los niños , pero dura a la vez , ya que hay muchos casos aparte del de Genie en los que los niños sufren maltrato o aislamiento y acaban teniendo grandes dificultades en su vida
ResponderEliminarQué entrada tan interesante. Me gusta sobre todo porque no es caso común, sino uno muy espeluznante y duro que nos conmueve y nos conciencia de que hay personas que viven verdaderos infiernos en vida. Además, pedagógicamente es muy interesante también conocer qué pasó después con la niña y si pudo aprender a caminar, a andar, y si pudo desenvolverse bien en la vida.
ResponderEliminarMe parece un caso super interesante que no conocía, pero a la vez me he entristecido mucho al leer por todo lo que tuvo que pasar esa niña. Gracias por visibilizar este caso Pilar, la verdad que me ha hecho reflexionar bastante.
ResponderEliminarMe alegra que hayas dado visibilidad a este caso y sobre todo a la importancia de dejar libre, de no cohibir, de no presionar y no amenazar.
ResponderEliminarNo conocía a fondo este caso pero pienso que es fundamental el apoyo y el respaldo de los padres en la educación y es por esta razón que considero que su función primordial fue nula y desastrosa perjudicando a la niña en todos los ámbitos.
Cuando escuchamos este caso en la clase de psicobiología me llamó mucho la atención y gracias a tu entrada he podido conocer cosas que no sabía sobre todo el sufrimiento de Genie, me da mucha pena todo lo que tuvo que sufrir.
ResponderEliminarMe parece muy importante sacar este caso en educación ya que nos puede enseñar muchas cosas. Me ha encantado cómo has enseñado de una manera clara lo que pasó y qué conllevó. Muchas gracias!
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